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Mantenimiento y limpieza de las planchas Simogas

El buen cocinero, además de crear suculentos platos, también tiene que mantener  su cocina limpia.

¿Cuánto tiempo habremos perdido fregando sartenes y ollas? o ¿cuántas veces hemos querido evitar ese preciso momento, justo después de comer, en el que entras en una lucha interna entre “hay que fregar la cocina” y “mejor échate un ratito en el sofá, que ya luego fregarás”?

Con nuestras planchas Simogas de gas o eléctricas se acabó esa lucha, porque son increíblemente fáciles de limpiar. Tardarás unos minutos en dejar tu plancha perfecta para su próximo uso.

El mantenimiento de las planchas Simogas varía según el material de la placa de cocción, así que, antes de nada, asegúrate de qué tipo de placa posee tu plancha: acero laminado, acero rectificado al carbono, acero de fundición esmaltada o cromo duro.

Si tu placa de cocción es de acero laminado o acero rectificado al carbono, vierte agua muy fría (o incluso cubitos de hielo) sobre ella cuando aún esté caliente. Con la ayuda de una espátula elimina los restos adheridos y, seguidamente, seca con papel absorbente. Una vez perfectamente seca, rocíala con aceite y distribúyelo con más de papel absorbente.

Puede que tu plancha tenga una placa de fundición esmaltada. Este tipo de material es algo más delicado que los anteriores, así que es importante limpiarla cuando esté fría. Vierte agua a temperatura ambiente sobre tu placa y, como en los procedimientos anteriores, rascamos los restos de comida con la ayuda de una espátula. Para conservar durante más tiempo ese brillo tan característico de la fundición esmaltada, finaliza la limpieza con detergentes poco abrasivos, evitando utilizar limón, vinagre o cualquier otro tipo de ácido.

Para mantener tu placa de cromo duro como el primer día, basta con echar unos cubitos de hielo sobre la plancha aún caliente y eliminar los restos de comida con la ayuda de una espátula et voilà! Ya tienes tu plancha de cromo duro a punto para volver a usarla.

En cualquiera de los casos, deberás retirar el recolector de grasas después de cada uso para vaciar los restos de comida que se encuentren en él.

Truco: para evitar que se te caigan los restos del recogegrasas,  coloca papel absorbente en el fondo del cajón.

Para que tu plancha de cocina, ya sea a gas o eléctrica, se conserve en perfecto estado por más tiempo, es importante limpiarla después de cada uso o en profundidad una vez en semana. Cuando no estés utilizando tu plancha de acero laminado o acero rectificado al carbono pasado cierto tiempo,  es recomendable limpiarla para evitar que se oxide. Protege tu plancha con una cubierta y una funda para que se conserve  en perfectas condiciones.

Cuida tu plancha y tendrás al mejor compañero de cocina por muchísimo tiempo a tu lado.

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